|
Lo que una chica quiere de sus padres Por: Eeveeta
El más grande anhelo que tengo en la vida es el de triunfar. Imagino mi vida siendo reconocida, viajando, conociendo lugares, teniendo prestigio, poder y éxito. En la escuela tengo buenos amigos, excelentes calificaciones, habilidades para cualquier área, reconocimiento de profesores, y un ferviente deseo de cambiar al mundo. Mis amigos dicen que lo tengo todo, y sin embargo ese todo significa tan poco...
Cambiaría todo ese reconocimiento por hacer sentir orgullosos por lo menos una vez a mis padres. Parece que mientras más lo intento, es más normal para ellos ver mis excelentes calificaciones, mis cualidades, mis logros. Es por eso que mientras más logro, más miserable me siento. No existe una sola cosa que me hayan celebrado.
Mis 100s parecen normales, las felicitaciones y honores que recibo no son nada para ellos. Ellos no desean verme triunfar y ven todo lo que hago como algo común. Mis profesores siempre han dicho que construyamos sueños, que busquemos alcanzar las estrellas, que no desistamos de lo que nos proponemos. Pero mi familia, mi familia jamás me ha apoyado. No estoy justificando mi apatía o mi carencia de una meta en la vida, sólo que veo a tantos padres que darían lo que fuera porque sus hijos fueran más ambiciosos y se preocuparan más por la escuela.
Muero por escuchar a mis padres decir que puedo lograrlo, decir que me veo bien, o que tengo un buen futuro por delante. En lugar de eso escucho cosas como “No vas a pasar el examen” o “¿Para qué intentarlo?”. Necesito tanto de su apoyo y de su aprobación, siento que sin ellos no puedo lograr nada.
Hoy me emocioné demasiado por que ofrecen becas a estudiantes mexicanos en Australia. Consulté la página de Internet y decidí registrarme. Quizás jamás debí ilusionarme con ello. Al decirle a mi madre sobre las conferencias que se darían, tuvo la actitud más apática que jamás había visto. Pensé que le agradaría saber más sobre las posibles universidades a las que pueda asistir. En lugar de eso puso tantos pretextos…
He pasado por muchas cosas tristes, por la pérdida de personas que amo, por las desilusiones del fracaso, y por obstáculos que he sabido sobrellevar. Pero lo que jamás podré evitar son las lágrimas que se derraman cada vez que pienso que para mis padres jamás seré lo suficientemente buena.
Pienso en todo lo que ellos tuvieron que pasar, la pobreza, la mentira, el hambre, el sufrimiento. Jamás voy a ser tan buena como ellos. Imagino a mi madre en su juventud; debió ser tan bonita… me miro al espejo y sólo soy la sombra de su éxito.
A veces siento que no merezco ser su hija y que no debería estar viva. Ellos tienen todo el derecho de despreciar mis sueños y de bajarme a mi realidad. Me gustaría tan solo tener alguien que confiara en mis ideales y que me impulsara cuando siento rendirme. Yo no soy lo suficientemente fuerte para continuar con ellos. Quiero que mi mamá esté conmigo cuando fracaso, quiero que me impulse y que me diga que lo puedo lograr. Quiero que mi madre reconozca cuando lo he logrado. Pero eso nunca va a pasar. Tengo que ver mi realidad.
|